Cuando el dólar se debilita: el nuevo tablero financiero que enfrenta Costa Rica

En las últimas semanas, el tipo de cambio en Costa Rica ha roto pisos históricos, cotizando por debajo de los ¢490 en el mercado mayorista (Monex) y con referencias del Banco Central que rondan los ¢476–¢485 por dólar (al 17 de febrero de 2026). Este fenómeno, que nos sitúa en niveles no vistos en más de dos décadas, exige un análisis profundo por parte del liderazgo empresarial.

 
 

Lejos de ser una fluctuación pasajera, la actual fortaleza del colón responde a una confluencia de factores estructurales y de coyuntura. Comprender sus causas, identificar a los ganadores y perdedores, y anticipar los movimientos estratégicos necesarios es crucial para la salud financiera de cualquier organización.

1. El Fenómeno: Oferta vs. Demanda

La caída del dólar (desde los picos de ¢690–¢700 en 2022) se explica fundamentalmente por un excedente de divisas en el mercado. La entrada de dólares vía turismo récord, exportaciones, remesas y flujos de capital empresarial ha superado sistemáticamente la demanda para importaciones o inversión en el extranjero.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR), en su esquema de flotación administrada, permite que esta presión se refleje en el precio, interviniendo solo para evitar volatilidades extremas, respaldado por unas reservas internacionales sólidas (superiores a los $17,000 millones) que le otorgan un amplio margen de maniobra.

 
 

2. Impacto en la Economía Real: Dos Caras de la Misma Moneda

Para la toma de decisiones, es vital segmentar el impacto. No todos los sectores experimentan esta realidad de la misma manera.

🔴 Sectores Desafiados (Perdedores):

  • Exportadores (fuera de régimen ZF): Sus productos se encarecen en el mercado global, erosionando su competitividad frente a pares regionales.

  • Turismo Receptor: Un dólar barato encarece el viaje a Costa Rica en la moneda del visitante, lo que puede presionar la demanda a futuro.

  • Sustitución de Importaciones: La industria local que compite con bienes importados se enfrenta a productos foráneos más baratos.

  • Finanzas Públicas: La recaudación fiscal vinculada a la actividad económica (renta, ventas) puede verse afectada a la baja si se contrae la actividad de los sectores perjudicados.

🟢 Sectores Beneficiados:

  • Consumidores e Importadores: El costo de bienes, insumos y materias primas importadas disminuye, lo que puede mejorar márgenes o trasladarse en menores precios al consumidor final.

  • Deudores en USD: Empresas o personas con ingresos en colones y deudas dolarizadas ven reducida su carga financiera.

 
 

4. Estrategias Prácticas para la Gestión Empresarial

Ante este escenario de alta incertidumbre y posibles cambios de tendencia, la gestión pasiva del riesgo cambiario es un lujo que las empresas no pueden permitirse. Aquí presentamos líneas de acción concretas:

A. Para quienes reciben ingresos en Dólares (Ej. Exportadores, Zonas Francas, Tecnología):

  • Gestión de Cobertura: No se limite a observar. Evalúe instrumentos financieros como forwards o seguros de cambio para fijar tipos de cambio futuros y proteger su margen operativo.

  • Presupuestos por Escenarios: Construya su planificación financiera con distintos escenarios de tipo de cambio (ej. ¢470, ¢500, ¢530). Esto le permitirá visualizar la resiliencia de su negocio y definir puntos de quiebre.

B. Para quienes tienen costos en Colones y venden en Dólares (Ej. Turismo, Servicios locales a extranjeros):

  • Revisión de Precios: Analice la elasticidad de su demanda. Considere si es posible ajustar sus tarifas en dólares para compensar el mayor costo en colones sin perder competitividad.

  • Cláusulas de Ajuste: En contratos de largo plazo con clientes extranjeros, explore la inclusión de cláusulas que permitan revisar precios si el tipo de cambio supera ciertos umbrales.

C. Para todos los gerentes financieros:

  • Timing Operativo: En un entorno de alta liquidez en dólares, el momento de la conversión es clave. Monitoree las intervenciones del BCCR y los flujos estacionales (pago de impuestos, aguinaldos) para ejecutar operaciones cambiarias en momentos óptimos.

  • Coordinación Público-Privada: Manténgase atento a las señales de política económica. La coordinación entre el BCCR y el Ministerio de Hacienda, así como las discusiones sobre reformas para la competitividad, serán determinantes para la sostenibilidad del tipo de cambio a mediano plazo.


La paridad cambiaria actual es un hecho positivo para unos y un desafío mayúsculo para otros. Para la gerencia moderna, la clave no reside en lamentar la tendencia, sino en comprender la dinámica subyacente y activar las palancas estratégicas disponibles. En un entorno de flotación administrada y alta sensibilidad externa, la flexibilidad, la cobertura y la planificación por escenarios se convierten en las herramientas más valiosas para navegar la tormenta y capitalizar las oportunidades.

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